101. Cómo crear la premisa de un guion

Muchas gracias a todos por la acogida de El Tesoro de Hodoul. Es muy excitante para mí poder contaros la aventura de un guionista en busca de un tesoro a tiempo real. Por cierto, ya hay un nuevo episodio en el aire en el que cuento mis primeros pasos por el velero bergantín. Los que todavía no lo habéis escuchado dadle una oportunidad.

Hoy volvemos con un monográfico de elementos de guion en el que vamos a tratar un concepto muy interesante a la hora de crear un guion, la premisa. Hay algunos teóricos como Robert MacKee o Syd Field que aseguran que es mejor no empezar a escribir tu guion si no tienes clara tu premisa. Otros que puedes empezar, pero que tienes que buscarla en el camino. Pero en cualquier caso si quieres contar bien una historia debes tener una premisa.

Pero antes os recuerdo que en los Cursos de Guion de la Plataforma Guiones y guionistas seguimos con el curso de Creatividad Online. Hoy vamos a ver una herramienta muy útil que nos ayudará con nuestros diseños gráficos. Me refiero a Canvas, una web de diseño que ofrece muchas plantillas para que podamos crear gráficas en redes sociales, webs, presentaciones y todo lo que precisemos.

Qué es la premisa

Según Lajos Egri en el clásico Cómo escribir un drama (Art of Dramatic Writing):Todo tiene un propósito, o premisa. Cada segundo de nuestra vida tiene su propia premisa, ya sea que seamos o no conscientes de ello. Esa premisa puede ser tan simple como respirar o tan compleja como una decisión emocional vital, pero siempre existe.” Básicamente lo que quiere decir Egri, es que todo pasa por algo, y llevado al mundo de la creación, que todos tenemos una intención o propósito cuando contamos una historia.

Y es que el concepto de premisa que utiliza Egri ha sido empleado por muchos teóricos y creadores con anterioridad, tanto refiriéndose al teatro como el cine. Algunas de las diferentes palabras que han usado para designar la misma cosa son: tema, tesis, idea raíz, idea central, meta, designio, fuerza de conducción, asunto, propósito, plan, trama, emoción fundamental, moraleja, significado o mensaje. Todas estas palabras nos ayudan a contextualizar más el concepto, pero entre todas yo prefiero seguir utilizando “premisa” para este podcast.

Podríamos definir premisa como el punto de vista que el autor va a querer dar sobre un tema con su historia. Es decir, hay un tema, que veremos reflejado por el conflicto de la historia, pero el autor va a tener que tomar un punto de vista sobre cómo abordarlo, que se reflejará en el desenlace de la narración. Ahí es donde veremos claramente cuál es la premisa de la historia. Por eso lo mejor según Lajos Egri es formular la premisa como una proposición (en el sentido lógico del término).

Para ver un ejemplo voy a utilizar uno de los que propuso Lajos Egri en Cómo escribir un drama, Otelo de Shakespeare. Os recuerdo la historia: Otelo halla el pañuelo de Desdémona en el albergue de Cassio. Ha sido llevado allí por lago con el solo propósito de ponerlo celoso. A causa de esto mata a Desdémona y hunde un puñal en su propio corazón.

El tema de la historia y su motivo principal son los celos. Pero con ese asunto se podrían elaborar muchas premisas. Para saber cuál es la nuestra debemos conocer la historia y hacernos algunas preguntas. ¿De dónde provienen los celos de Otelo? ¿Era coqueta Desdémona? ¿Se sentía Otelo inferior? ¿Tenía Otelo amantes? ¿Eran unos celos fundados? ¿Sufría Desdémona con Otelo? Cada una de estas preguntas nos llevaría a una premisa diferente.

En el caso de la obra de Shakespeare no importa lo que hizo levantar las sospechas para que Otelo tuviera celos. Lo importante es que los celos constituyen la fuerza en este drama y su desenlace, ya que Otelo no solamente mata a Desdemona sino que también se da la muerte a sí mismo. La premisa entonces es: “Los celos destruyen al celoso y al objeto de su amor”. Si Otelo hubiera sufrido los celos pero no hubiera matado a Desdémona sino que solamente se hubiera suicidado, estaríamos hablando de otra premisa: “Los celos destruyen a los que los padecen”, y si hubiera matado solo a Desdémona: “Los celos destruyen al objeto deseado”.

Las partes de la premisa

Según Lajos Egri “una buena premisa es una sinopsis exacta de su drama” y está compuesta de tres partes:

  • El carácter, o personaje, protagonista de la historia.
  • El conflicto, que se va desarrollar en la obra.
  • La conclusión o desenlace de ese conflicto.

En el caso de Otelo, el celoso sería el protagonista de la historia, su conflicto los celos, y la conclusión la destrucción de su objeto amado, Desdémona, y la suya propia.

Veamos algunas premisas formuladas como una proposición para que nos quede más clara la idea de Egri:

  • La falsa alegría conduce a la amargura.
  • La generosidad disparatada conduce a la pobreza.
  • La imprudencia destruye Ia amistad.
  • El mal genio conduce al aislamiento.
  • El materialismo vence al misticismo.
  • El egoismo conduce a la pérdida de los amigos.
  • El astuto cava su propia tumba.

Aunque estas son proposiciones fijas, contienen todo aquello que es necesario para una premisa bien construida: carácter, conflicto, y conclusión.

Creer en la premisa

Pero para que una premisa cobre vida no hacen falta solo estas tres partes, sino que es primordial que el autor esté convencido de ella. Un guionista debe defender la tesis de su premisa con las acciones de sus personajes y la estructura de su historia. Pero debe creer realmente en ella para que se posicione con todas sus fuerzas y sea efectiva.

Como veremos más adelante deberemos crear una tesis y una antítesis sobre el tema en cuestión, y el guionista debe tomar parte por una de las dos, en este caso la tesis, para que realmente la premisa tenga eficiencia en el drama. El desenlace de una historia no es momento de relativismos. Nuestro protagonista conseguirá o no su objetivo, y con ello, nos mostrará la premisa del autor.

Si tenemos clara nuestra premisa antes de escribir será más sencilla la escritura de nuestro guion, pero no es imprescindible. También podemos lanzarnos a pensar el argumento e ir escribiendo la historia poco a poco. Pero entonces debemos ser conscientes de que estamos en proceso de búsqueda de la premisa, y en algún momento tendremos que tomar parte en la historia y decidir nuestro punto de vista.

Esta búsqueda de la premisa se puede convertir en un proceso muy enriquecedor que nos haga plantearnos muchas cosas de nuestra historia y de nuestra forma de ver el mundo. Por eso debemos estar abiertos a modificar nuestra premisa a lo largo de la escritura del guion. Podemos comenzar con una idea clara pero resulta muy interesante darle tales argumentos a la antítesis que nos haga incluso dudar a nosotros mismos de la premisa. Eso sí, si cambiamos la premisa deberemos cambiar también la sinopsis de nuestra historia enfocada a esta nueva premisa. Como dice Egri: “Nadie puede construir un drama sobre dos premisas, o una casa sobre dos cimientos”.

Cómo crear la premisa de una historia

1. El tema.

Podemos comenzar a escribir una historia a partir de un personaje o a partir de una trama o anécdota… pero en algún momento vamos a tener que saber de qué tema estamos hablando: El amor, los celos, la guerra, la amistad juvenil, el poder político, la destrucción del planeta… El tema acota un poco el contenido de nuestra historia pero nos abre un abanico demasiado amplio.

2. El debate.

Sobre el tema anterior tenemos que generar un debate. Ahí tenemos que mostrar la tesis, que es lo que defenderá el guionista con el desenlace de la trama y el guion, y la antítesis, que es la que mostrará el guionista con las fuerzas antagónicas. Esta antítesis debe ser lo más razonable e interesante posible para que el debate sea real.

Como guionistas debemos decidir en qué parte del debate queremos estar, eso definirá la premisa al final de la historia. Pero a lo largo de la narración debemos ver cómo el debate se decanta a un lado u otro de la balanza, estando los dos lados equilibrados. Al final ganará la tesis que defiende el autor, pero durante el proceso debe haber dudas por lo que no debe ser un debate con un claro vencedor desde el principio.

3. La conclusión.

Como decía antes, al final de la narración debe prevalecer la tesis del autor. Ahí es cuando la premisa se muestra en toda su claridad. Ahí es cuando vemos que el amor que tienen Romeo y Julieta “es tan fuerte que superará a la muerte”, cuando comprobamos que la “ambición cruel de Macbeth conduce a su propia destrucción”, o cuando descubrimos que la “confianza ciega de El Rey Lear en sus hijas le conduce a la perdición”.

4. La verdad universal.

Una de las características de las premisas es que pueden verse como verdades universales. No necesariamente uno tiene que estar totalmente de acuerdo con ella, porque como ya hemos visto la premisa muestra el punto de vista del autor, y no todos tenemos el mismo punto de vista ante las mismas cosas. Pero sí que al ver la proposición entendemos su universalidad, que habla de algo en lo que todos podemos sentirnos identificados de una u otra manera. Cualquiera que hayamos amado podemos entender la premisa de Otelo que nos dice que “los celos no protegen a la pareja, sino que la destruyen”. Aunque seguro que también hay gente que piensa lo contrario, por supuesto, y podría escribir un guion con una premisa que lo defendiera.

5. El punto de vista particular.

Pero además de buscar una verdad universal en nuestra premisa, podemos ir más allá y desarrollar verdades personales. Se han contado ya millones de historias y para ser original debemos buscar una verdad individual. Podemos partir de una verdad universal y darle la vuelta, o mostrar un matiz que hasta entonces no se había visto. No todas las verdades universales se cumplen siempre o a veces se cumplen de una forma muy original o sorprendente que no se ha contado antes.

Por ejemplo, en MacBeth nos muestran que “la ambición excesiva conduce a la autodestrucción”, pero en House of Cards la ambición desmedida de Frank Underwood le hizo convertirse en el presidente de los Estados Unidos y le mantiene en el poder temporada tras temporada. Ahora parece que en la sexta y última temporada no estará en el poder ya que Kevin Spacey abandona la serie por motivos extrafílmicos. Pero se mantiene la duda de cómo hubiera acabado su personaje si los escándalos sexuales del actor no hubieran influido. ¿Habría conseguido mantenerse en el poder pese a su ambición excesiva? ¿O le hubiera conducido a la autodestrucción como a MacBeth?

6. Mantener la premisa.

Y por último, debemos defender nuestra premisa. Es posible que si es una premisa muy original o disruptiva los productores quieran cambiárnosla en pos de un “final feliz” o más comercial. Ese es el momento de defender nuestro punto de vista de la historia. La premisa es nuestra opinión más profunda en relación a un tema propuesto y debemos defender nuestras opiniones.

Y con este alegato terminamos el podcast de hoy en el que hemos visto qué es la premisa de un guion y cómo podemos crearla. Y si os ha interesado, agradecería comentarios y valoraciones en Itunes, Ivoox o Youtube. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.

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