150. La verdad sobre El tesoro de Hodoul

Hoy celebramos el capítulo 150 de Guiones y guionistas con un capítulo especial porque vamos a hacer un crossover con mi otro podcast El tesoro de Hodoul. ¿Y eso qué quiere decir? Pues que lo voy a publicar en los dos sitios. Dependiendo del podcast que oigas lo oirás en uno u otro. ¿Y esto por qué? Porque, como bien adelanto en el título, voy a explicar la verdad sobre El Tesoro de Hodoul… ahí lo dejo.

Pero eso será en unos segundos. Antes recordar que si queréis lanzaros a escribir guiones, y necesitáis un método que os guíe, están los cursos de la plataforma de Guiones y guionistas. Ya sabéis que por una suscripción de 10 $ tenéis acceso a todos los cursos. Hoy continuamos con la cuarta clase del curso de Guion Documental en la vemos los tipos de documental que hay. Porque con una misma idea se pueden grabar documentales muy diferentes y esta es una decisión que debemos tomar cuanto antes.

¿Qué es El Tesoro de Hodoul?

El tesoro de HodoulUna vez escuché que Julio Verne, el autor por excelencia de la novela de viajes y aventuras, nunca había viajado. Me impresionó bastante porque leí sus novelas de joven y relata viajes alucinantes por el mundo entero, llegando hasta viajar por el interior de la tierra y las profundidades del mar. Y ahí pensé en el poder de la imaginación para hacer un viaje.

Después me enteré que Verne sí había viajado un poquito por varios países de Europa, navegó por el Mediterráneo y llegó incluso al norte de África. Pero aún así siempre me quedaron sus libros como referente de aventuras que se pueden hacer tan solo con la documentación y la imaginación.

Si estáis escuchando este podcast desde El Tesoro de Hodoul, no hace falta explicaros nada. Pero si lo hacéis desde Guiones y guionistas sí debo explicar en qué consiste El Tesoro de Hodoul… Las aventuras de un guionista en busca de un tesoro. Os leo el inicio del podcast:

“Mi nombre es David Esteban Cubero, soy guionista, y en El tesoro de Hodoul voy a relataros el día a día de la aventura de grabar un reality show de aventuras.

Disfrutaba de una apacible vida en Montevideo cuando hace unas semanas recibí la llamada de un director argentino que me propuso incorporarme a la grabación un reality show en una isla del Océano Índico. No me dio mucha información, pero el reto de los participantes me pareció lo suficientemente atractivo e intrigante: encontrar un tesoro de verdad… si quieres saber la respuesta deberás escuchar el primer capítulo de este podcast.”

Y a partir de ahí han llegado 25 episodios más en los que he contado en primera persona cómo me tomo un avión hasta la costa de Kenia, allí me incorporo al equipo de grabación del programa televisivo El Tesoro de Hodoul, después me embarco en una velero bergantín por el océano Índico junto a unos concursantes, después llegamos a las Islas Seychelles donde investigan el rastro de un pirata de hace 200 años…

Y así, mientras voy relatando cómo hacemos el programa y los entresijos de la producción, también hablo de los lugares donde pasamos y sus leyendas, la vida y aventuras del pirata Jean Francois Hodoul, y de una trama oculta que va surgiendo entre algunos miembros del programa como Chacal, el misterioso productor colombiano.

Esta aventura y el podcast llegaron a su fin hace tres semanas cuando los concursantes, y yo por otro lado, hicimos la búsqueda final del tesoro. No voy a contar qué pasó porque lo interesante es que lo escuchéis vosotros mismos. Además, al igual que la mayoría de los aspectos de la vida, importa más el camino que el final. Por lo que el que tenga curiosidad que se vaya a la web www.eltesorodehodoul.com o busque el podcast en Ivoox o Itunes.

La autoficción como género de podcast

Muy bien David, ¿y por qué este capítulo se llama “La verdad sobre El tesoro de Hodoul”? ¿Quieres contarnos algo? Pues sí. Como ya habréis imaginado. Hoy es el día señalado para revelar que toda la historia que vivo en el podcast es ficción. Yo, al igual que Julio Verne en sus libros, no salí de mi casa y grabé todo el podcast desde Montevideo.

Bueno, más que ficción se podría definir el género como autoficción. Porque parte de una realidad, el protagonista de lo que cuento soy yo, David Esteban Cubero, guionista, con un pasado y un presente, pero lo que me pasa es fruto de mi imaginación. Convierto mi experiencia en ficción.

Que lo ficticio parezca verdadero y lo verdadero se pueda tomar como inventado es uno de los atractivos para el que escuchaba el podcast, que inevitablemente intentaba adivinar qué es lo vivido y qué lo imaginado.

Partía de hechos reales, porque yo he rodado un reality show en un barco como el que salía en el podcast: El barco, rumbo a lo desconocido. Pero fue una travesía por el Mediterráneo, no por el Océano Índico. Las fotos que subí del barco en la web son de entonces. Por cierto, que también es el mismo barco con el que se rodó la serie El Barco, emitida por Antena 3 y Netflix.

También estuve en las Islas Seychelles y la isla Silhouette, rodando el programa Supervivientes. Yo viví experiencias muy parecidas a las que cuento en el podcast. De hecho, todo lo que cuento pudo haber pasado en realidad. Pero solo pasó en mi imaginación. Y en la imaginación de los que escucharon el podcast que pudieron revivir la aventura que yo narraba.

Pero el programa televisivo El tesoro de Hodoul nunca existió. Y las personas de las que hablo en el podcast tampoco existieron. Bueno, todas menos una, Francesc, que sí existe y hablaré de él más tarde. Y Andrea, mi pareja, y Bruno, mi hijo, que también salen hablando en el podcast.

¿Por qué hacer El Tesoro de Hodoul?

¿Y por qué lo hiciste, David? ¿Cuál fue tu motivación? Pues bien, hay varios motivos. Por un lado quería experimentar con un nuevo formato de podcast que se saliese de la estructura que supone Guiones y guionistas. Algo que fuera más libre e inesperado y que me aportase otras cosas.

Gracias a El Tesoro de Hodoul he podido jugar con la imaginación y recrear una aventura. Tenía cierta necesidad creativa y el podcast me la sació. Tuve que inventarme personajes, tramas, historias… además necesité documentarme mucho con la historia real del pirata y de lo que iba encontrando en el viaje por las Seychelles.

Herman Hesse dijo una vez: “Hace tiempo que echo de menos el peligro de la ficción”. También hay algo de eso. Yo necesitaba revivir aventuras pasadas. Ahora llevo una vida muy tranquila en Montevideo y necesitaba volver a vivir los viajes que me llevaron grabando aventuras por medio mundo. Escribir una historia e interpretarla como si fuera real en el podcast me llevaba a vivirla un poco.

El contar la aventura que estaba viviendo a tiempo real me obligaba a meterme en el papel de lo que pasaba y sentir que estaba pasando de verdad.

¿Cómo fue el proceso de escritura de El tesoro de Hodoul?

Esto es un podcast de guion, por lo que debo hablar también de cómo fue el proceso de escritura del podcast. Aquí también tenía ganas de experimentar. Desde el principio me planteé contar cuatro tramas diferentes.

Por un lado relatar el proceso de grabación de un programa televisivo de aventuras. Y hacerlo desde el punto de vista de un guionista. Qué hacemos, cómo pensamos las acciones y las pruebas que realizamos en el programa, cómo nos documentamos, cómo nos adaptamos a lo que pasa en cada momento… algunas de las cosas que cuento son reales, y las he vivido en primera persona, como la anécdota del rugido del jaguar o que estuve en la casa de Carolina de Mónaco e hice una foto al cuadro de Ernesto de Hanover. Otras son inventadas pero bien hubieran podido ser reales.

Después está mi trama personal, que cuenta cómo me separo de mi familia y algunas cosas que me pasan o le pasan a Andrea y Bruno. Yo viví esto varias veces y la verdad es que las separaciones al principio se llevan bien, pero a partir de un mes empiezan a pesar.

También quería hablar de los piratas que surcaron esos mares y de las aventuras que vivieron. Hay algo mítico en los piratas que hace que hasta los niños jueguen a ser piratas. Pero en el fondo, si vivieran ahora serían tratados como terroristas. Jean Francois Hodoul fue un pirata real y todo lo que cuento de él lo he sacado de alguna documentación real.

Y todo lo relativo a la familia Dauban y la isla Silhouette también es real. Nosotros cuando grabamos el programa Supervivientes guardábamos los equipos y teníamos las oficinas en la vieja mansión Dauban. Aunque por entonces no sabía que había en ella fantasmas. Desde el principio quise integrar toda esta documentación real a la historia.

Y pensé en una cuarta trama que aportase intriga y tensión a la historia. Por eso creé a Chacal, a su lugarteniente Fonseca, al cocinero árabe Amid… y manejé siempre esa trama misteriosa que indicaba que había algo más detrás de la búsqueda del tesoro que un programa de televisión.

Como método de escritura hice algo que no hago nunca cuando escribo guiones, y que no recomiendo en los podcast, pero que quería probar. Empecé a escribir sin saber el final. Me dedicaba a abrir tramas sin saber si me iban a llevar a algún lado ni cómo iba a cerrarlas. Quise darme el placer de que la escritura también tuviera algo de aventura. Quería vivir la incertidumbre de qué iba a pasarme en la historia.

Y así fui escribiendo los primeros 15 podcast. Después comencé a grabar y a subirlos poco a poco. Y mientras lo hacía disfrutaba de no saber qué pasaría con la historia como si lo viviera de verdad. Porque en la vida real nosotros especulamos con cosas que después no pasan, conocemos personas que después no volvemos a ver, y se abren tramas que no se cierran nunca.

Y también me propuse experimentar con distintos formatos en los podcast. En algunos episodios contaba lo que me había pasado en el día, otros los grababa en exteriores mientras trabajaba, otro lo grabó Andrea porque yo estaba incomunicado en el barco, hice una entrevista, hubo audios de Whatsapp, mensajes de emergencia… El formato audio de un podcast te ofrece muchas variantes y está bien explorarlas todas.

Y todo lo grababa en casa menos uno que grabé en la playa. Si decía que estaba en exteriores salía al patio y caminaba y el episodio que estaba en el baño del barco, mientras empezaba una tormenta, lo grabé en el baño de casa golpeándome contra las paredes. Es la ventaja del audio, te da mucha libertad. Solo usé sonidos grabados en el episodio del aeropuerto, que extraje audio de un video de Youtube, y en el último, que busqué sonidos de pájaros.

Y a partir del episodio 15 es cuando conocí a Francesc Barbero y me propuso salir en el podcast. Entonces nos inventamos que viajaba a Seychelles a trabajar de operador de cámara, le entrevisté en el programa, y lo convertí en conejillo de indias haciendo que lo secuestraran… Ese momento me encantó porque ya no estaba solo en el podcast y pude probar cosas nuevas.

Y así es como sentí que estaba llegando al final y que debía preocuparme en cerrar la historia. Entonces volví a algunas de las tramas que había ido abriendo y las fui encajando hasta el final que pudisteis escuchar los que seguisteis El Tesoro de Hodoul. Tengo la sensación de que pude darle un sentido y encontrar un final que cerraba muchas de las cosas que pasaron en la aventura, pero no todas.

Los que os haya entrado curiosidad ya sabéis donde podéis escucharlo. Aconsejo que empecéis por el primero y los escuchéis en orden. Y en la web www.eltesorodehodoul.com cada audio está acompañado de una fotografía. Algunas de ellas son reales de mis viajes, un poco tuneadas para que no se note mucho que son antiguas, pero también forman parte de este experimento.

Y desde aquí os animo a que hagáis vosotros vuestro propio Tesoro de Hodoul. Solo tenéis que pensar una historia y contarla en formato podcast. Puede ser toda de ficción con varios personajes que lo hagan actores. O también una autoficción como la mía donde vosotros vais viviendo una historia. Echadle imaginación. No hace falta muchos medios para hacerlo.

Yo grabé algún capítulo con los altavoces y el micro del teléfono, y otros con el ordenador y un micro mejor. Después lo edité con un programa de audio gratuito que se llama Audiocity. La música inicial es Creative Commons. El autor es Breuss Arrizabalaga Quintet. Yo me compré el dominio y me monté una web, pero no es necesario porque lo podéis subir a Ivoox o Itunes de forma gratuita.

Como guionistas es una forma rápida y barata de escribir algo, grabarlo y ofrecerlo al mundo. Podéis probar cosas que, si funcionan, después podéis llevar a otros medios audiovisuales.

Y con esto termino este programa especial sobre El Tesoro de Hodoul. Un podcast que subiré a los dos podcast distintos. Y que ha servido para celebrar el capítulo 150 de Guiones y guionistas. Y si os ha gustado, agradecería comentarios y valoraciones en Itunes, Ivoox o Youtube. O que compartáis este podcast por redes sociales. Y por supuesto agradecer a los que os suscribís a los cursos de Guiones y Guionistas que ayudáis a que el podcast se mantenga. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas.


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