19. Cómo crear una webserie

guiones y guionistas

Guiones y guionistas

Hoy vamos a hablar de un formato audiovisual que se ha puesto de moda últimamente. Cada vez hay más creadores que se pasan a él y están proliferando los festivales mundiales dedicados únicamente a él. Me refiero a las webseries o series web. ¿Qué son las webseries y en qué se diferencian de las series televisivas? Las respuestas en el podcast de hoy.

Si quieres saber más sobre Webseries: CURSO DE CREACIÓN DE WEBSERIES

¿Qué es una webserie?

Una webserie son piezas audiovisuales, de carácter episódico, hechas para ser emitidas para internet. De esta definición podemos hacer tres matizaciones. Por un lado el género: la definición de webserie sirve tanto para producciones de ficción, como para animación o documental. Por otro lado su carácter episódico: tiene que tener un mínimo de tres episodios para que se considere una serie, y con una relación entre los episodios, ya sea argumental, de personajes, de localización o temática. Y por otro el medio: las webseries no son productos de la televisión o el cine disponibles en la web, sino series nacidas para Internet.

Y ahí surge la primera duda, ¿las series que produce Netflix para internet como House of Cards o Stranger Things son webseries?  Sí y no. Teóricamente sí, porque se ajustan a la definición, pero tienen más cosas en común con las series televisivas que con las webseries, que tienen características propias como veremos en el podcast de hoy.

De hecho, si nos fijamos en los créditos de House of Cards vemos que explican que está “Created for television”… y es porque Netflix es una plataforma de televisión que emite por internet y los productos que ofrece son películas y series televisivas. La versión americana de House of Cards (la original es una serie inglesa) fue ofrecida a cadenas importantes como HBO o Showtime y al final se quedó en Netflix que son los que más pagaron.

Si nos fijamos exclusivamente en el aspecto formal veremos que las webseries son distintas a las series televisivas. Suelen tener una estética cercana a la publicidad o al videoclip, capítulos cortos, personajes exagerados y temas más arriesgados. Normalmente tienen su origen en dos tipos de producciones diferentes. Por un lado las producciones independientes, hechas por autores que quieren trabajar con la libertad que aporta el medio aunque tengan menos presupuestos, y por otro las webseries branded content, es decir, las que pagan marcas dentro de su estrategia publicitaria digital.

¿En qué se diferencia una webserie de una serie de TV?

En el capítulo 3º y 4º del podcast de Guiones y guionistas abordé cómo crear la biblia de una serie de TV y su capítulo piloto. Si queréis crear una webserie os aconsejo que los escuchéis porque el procedimiento es similar. En los dos casos tendréis que crear la idea, el logline, la estructura, los personajes, la premisa, etc… pero existen diferencias entre una serie de TV y una webserie, y eso es lo que voy a intentar abordar ahora.

  1. Público.

Tenemos que tener claro que el público de internet es diferente al de los medios tradicionales. Suele ser un público más joven que está acostumbrado funcionar multitarea, es decir que, además de tener varias ventanas y aplicaciones abiertas, mientras ve tu webserie probablemente tuitee, ojee Facebook o chatee desde Whatsapp. ¿Y qué hacer para luchar contra esta multipantalla en nuestras webseries? Pues trabajar muy bien el audio. Suele ser uno de los mayores errores de muchas webseries, no poner toda su atención en el audio cuando es más importante casi que en televisión.

Hace ya cinco años Youtube sacó una Guía de creador que afirmaba que el espectador de internet sólo te permite 15 segundos para decidir si se queda contigo o si sigue navegando hacia otro contenido. Entonces tenemos que aprovechar los primeros segundos como si fueran oro. Nada de hacer largas intros con títulos de crédito, hay que ir directo al teaser que plantee un gancho para el episodio. Además los episodios son más cortos.

Dicen que el límite de la atención a un vídeo en internet es inferior a 10 minutos. Por lo que no hay tiempo para perder y cada segundo tiene su valor. Además las herramientas de medición en internet son más sencillas e incluso gratuitas. Con Google Analytics puedo saber cuántas personas están en mi web, dónde viven, cuál es su sexo, sus intereses… Y YouTube Analytics te ayuda a detectar qué vídeos gustan más a tus espectadores (por el tiempo de visualización y el nivel de interacción con tu contenido).

El público en la televisión es más específico que el de internet a nivel geográfico y temporal. Una serie se emite en un canal concreto de un país específico y a una hora determinada. En la web todo el mundo con conexión a internet es público potencial, sin límite geográfico ni temporal. Esto abre nuevas expectativas, porque si quieres hacer una serie pensando en todo el público hispano no tienes que esperar a que la compren los canales de los diferentes países. Puedes producirla y subirla a Internet que potencialmente ya la podrían ver.

  1. Contenido.

Un componente importante de las webseries es la libertad de tratamiento de sus contenidos. De momento la única censura que hay en internet es la que ejercen algunas plataformas y redes sociales, que permiten a sus usuarios quejarse de algunos contenidos. Pero oficialmente no hay un marco regulador que controle los contenidos. Esto es una ventaja porque se puede ser mucho más atrevido en el guion, en los diálogos, en las situaciones y tocar temas que nunca podrían aparecer en otros medios. Internet también aporta más libertad que una cadena de televisión, porque no te tienes que asegurar un share y que los anunciantes queden contentos. Solo en el caso de las webseries branded content los anunciantes tienen algo que decir, pero las exigencias en internet nunca son tan altas como en televisión.

Al no ir encaminadas a un público generalista como el televisivo, las webseries se pueden centrar en gustos e intereses más específicos y peculiares, tratando más variedad de personajes o temáticas con los que poder llegar a identificarse o interesarse. De ahí su originalidad y sus apuestas, a veces, arriesgadas. El perfil del televidente por internet es el de gente joven, urbana, de clase media o media-alta. Por lo que abunda la temática juvenil. Existe una voluntad de dirigirse al público joven que se manifiesta en los personajes que aparecen, en las problemáticas que tratan y en el lenguaje utilizado.

  1. Duración

La media general de las webseries no suele sobrepasar los 10 minutos de duración, influidos por webs que al principio tenían limitación de tiempo como youtube.com. Empezó limitando a 10 min, luego a 15 min (2010), y ahora permite vídeos sin límites para algunos usuarios. Además está demostrado que el límite de atención del usuario en los vídeos de internet desciende en picado a partir del minuto 8.

Otro de los puntos fuertes de las webseries es que la duración corta es ideal para consumir en los dispositivos móviles. Según estadísticas de Youtube se vieron al día mil millones de videos en dispositivos móviles en 2016.

  1. Interacción

La interactividad en las series de televisión es muy poca: la ficción se crea por la productora, se emite y se distribuye siempre en función de los intereses de la cadena, siendo los datos de audiencia los únicos parámetros que suelen medir la satisfacción del público. Es cierto que cada vez se valora más la audiencia social, es decir, la interacción y conversaciones que producen las series en redes sociales. Pero todavía no tiene la suficiente fuerza como para ser decisiva en la continuidad o no de una serie. Existen experimentos para crear más interactividad en las series televisivas, como en las españolas El Barco o el Ministerio del Tiempo, que crearon perfiles en Twitter a los personajes, pero son bastante aislados.

Internet es un medio interactivo de por sí, lo que posibilita un mayor número de herramientas para incorporar en las ficciones. Al ser un nuevo medio con nuevo público y nuevas herramientas puede experimentar más allá de la ficción habitual de televisión. La mitad de los consumidores de Youtube lo hace desde los teléfonos móviles, donde también acceden a Facebook, Twitter, Instagram y demás redes sociales, lo que facilita cualquier interacción en movilidad. Los espectadores pueden tener más información de los personajes que la que da la serie si les creamos cuentas en las redes sociales y les hacemos vivir el día a día como si la ficción fuera realidad. Si esas cuentas están manejadas por community managers pueden interactuar con los personajes a tiempo real generando más empatía.

  1. Estructura

En TV las series se piensan como bloques temáticos pensando en los cortes publicitarios. En la web no hay tandas de anuncios y Youtube suele poner publicidad antes o después de la serie. Las webseries Branded Content llevan la marca y sus valores incorporada a la historia y, si hacen bien su trabajo, no son nada invasivas. Saber que no vas a tener cortes publicitarios genera una estructura más unitaria.

Desde el punto de vista narrativo, las series web no se diferencian demasiado de las televisivas, muchas de ellas están influenciadas por un formato de comedia derivado de las sitcom conocido como shortcom que hace referencia a una sitcom de corta duración o shortsitcom. Son pequeñas producciones de seis minutos compuestas por un prólogo, tres o cuatro sketchs cómicos y un epílogo. Además de la comedia, el género sin duda mayoritario, también hay ejemplos en género fantástico e incluso telenovelas, que se llaman webnovelas.

Las webseries son un laboratorio de innovación de la tele del futuro. Las televisiones son cada vez menos favorables a probar nuevos formatos. Aquí las webseries se muestran como una disciplina ideal para testear, afinar y lanzar los nuevos formatos de la televisión del futuro.

  1. Programación.

La programación de las series y las webseries difieren totalmente, como vimos antes. Mientras las series televisivas se ven en una hora precisa ya programada, en la web se ve en cualquier momento. Una vez que se estrena la serie y se sube el capítulo a Youtube o web, el espectador elige “a demanda” cuando verlo. Hay producciones que hacen estrenos semanales y otras suben todos los episodios a la vez al estilo Netflix, pero lo que une a todas las webseries es que después tienen una vida más larga.

  1. Canal emisor.

En TV los canales emisores tienen una identidad, un estilo con productos característicos. Un YouTube la identidad es general, cabe cualquier tipo de producción audiovisual que un usuario decida subir. Cada webserie crea su propio canal en Youtube al que la gente sigue para las actualizaciones de los nuevos webisodios. También existen los canales de las marcas donde se alojan las webseries Branded Content. Dentro de la parrilla televisiva los espectadores ven la serie detrás de otros programas pautados a la hora prefijada. En Youtube las series se pueden encontrar de una forma más casual, se navega de forma aleatoria y la columna de la derecha sugiere otros productos similares.

  1. Presupuesto.

En TV las series tienen un presupuesto más elevado para contratar equipo artístico, técnico y medios… Y más tiempo para producir. En internet podemos diferenciar dos tipos de webseries según su producción: las webseries independientes, que son low cost y trabajan con presupuestos muy reducidos, y las webseries branded content que tienen un presupuesto más parecido a las de televisión.

El bajo presupuesto del que disponen las webseries low cost condiciona los recursos técnicos para su realización: tienen pocos decorados, las localizaciones suelen ser interiores o exteriores públicos para no construir escenografías o pagar alquileres. El equipo humano suele ser reducido, no profesional y en muchas de ellas los actores son los mismos guionistas y directores.

Consejos finales

Y para terminar quiero dar unos consejos rápidos si tenéis pensado crear una webserie. Lo primero que debemos hacer es saber cómo la vamos a financiar para saber qué tipo de webserie será. Si va a ser una webserie low cost debemos pensar en un producto que la gente quiera compartir por redes sociales, así nos facilitará la promoción. Además del dinero que aporten los creadores también se puede plantear buscar financiación en algún tipo de plataforma de crowdfunding. Después debemos hacer un cálculo de cuántos minutos podremos grabar con ese presupuesto y a partir de ahí decidir cuántos capítulos haremos y cuánto durará cada uno. Esto es importante porque muchas series comienzan con mucha energía y se les acaba el presupuesto en el tercer episodio. Si tengo dinero para hacer 30 minutos, mejor hacer seis episodios de cinco minutos que dos episodios de quince.

Una vez que ya tenemos clara la estructura de la temporada hay que seguir los mismos pasos que una serie normal que ya vimos en el podcast sobre la biblia que os comenté antes. Tenemos que dividir la historia entera en todos los webisodios y eso sí, escribir todos los guiones antes de comenzar la grabación. Esto es fundamental porque nos abaratará mucho el costo final al poder optimizar la grabación. Una vez completada la serie toca hacer mucha campaña en redes sociales y es recomendable crear una comunidad de seguidores antes del lanzamiento. Incluso enviarla por festivales para ir calentando a la comunidad. Después recomendaría subir cada episodio uno a uno semanalmente para alargar la difusión de la serie y que puedan sumarse más espectadores. Si promocionas el estreno de cada episodio tienes más oportunidades de que la gente llegue a la serie.

Con esto acabamos el podcast de hoy, donde hemos visto qué es una webserie y las cosas que la diferencian de una serie de TV que tenemos que tener en cuenta para realizarla. Quiero agradecer a todos que estéis ahí y si os interesa el mundo del guion, suscribíos a Guiones y guionistas, tanto al podcast en Itunes como a la página de Facebook, lo compartís en las redes sociales, e incluso podéis valorarlo con 5 estrellas en Itunes o le dais un “Me gusta” en Ivoox, y así llegar a más gente. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas. Hasta pronto.

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