30. Qué son los argumentos universales (2ª parte)

guiones y guionistas

Guiones y guionistas

La semana pasada hablamos de los argumentos universales, es decir, de los relatos o situaciones dramáticas que se repiten en diversas culturas, épocas y formatos, y que podemos encontrar en literatura, teatro, cine, televisión, cómic, videojuego…

Los diez géneros cinematográficos de Blake Snyder

Entre todos los teóricos que han tratado el tema, elegimos al guionista Blake Snyder que desarrolló su propia categoría de argumentos universales, en este caso cinematográficos. Snyder expuso en su popular libro ¡Salva al gato! Va al cine diez argumentos que él denomina géneros cinematográficos. En el podcast anterior vimos los cinco primeros y hoy tocan los cinco restantes. Si no habéis escuchado el podcast anterior os aconsejo que lo hagáis primero en el siguiente link.

Los 5 primeros argumentos universales de Blake Snyder

6. Amor de colegas.

El término “amor de colegas” Snyder lo utiliza para referirse a las películas que tratan sobre la vida de dos personas que son más felices juntas que separadas, ya sean dos amigos o dos enamorados. Existen varios subgéneros, puede ser “amor de mascotas” como en Lasie o Liberad a Willy; o “amor de comedia romántica”, como en Tienes un e-mail o Cuando Harry encontró a Sally, donde los “colegas” son una pareja que no puede evitar enamorarse aunque tenga todo en contra.

También podemos encontrar el subgénero de un “amor de profesionales”, como en Arma letal  o Dos hombres y un destino; de un “amor épico” cuando hay  acontecimientos importantes que unen a nuestros amantes, como en Titanic o Lo que el viento se llevó; o de un “amor prohibido”, como el de Brokeback Montain o La bella y la bestia. Para que una película se pueda incluir en este epígrafe debe tener tres elementos.

  • Trata de un héroe incompleto a quien le falta algo físico, ético o espiritual, y necesita otro para estar completo.
  • Un complemento que facilite que el héroe “se complete”.
  • Una complicación, que puede ser un malentendido, diferencias personales o éticas, un acontecimiento histórico o la desaprobación social. Esta complicación les separa… pero en realidad es la que les mantiene unidos.

7. ¿Por qué lo hizo?

En este tipo de argumentos muestran a uno o varios protagonistas que intentan descubrir un crimen y el secreto que hay tras él. Un “¿por qué lo hizo?” puede ser “cine negro”, es decir un detective envuelto en un mundo oscuro, como en El halcón Maltés o Chinatown; también puede ser un “¿por qué lo hizo? (político)”, que se desarrolla en las dependencias del Estado o de la empresa, como en Todos los hombres del presidente o El jardinero fiel; o el “¿Por qué lo hizo? (fantástico)”, donde la investigación sucede en otro mundo, como en Blade Runner o Sexto sentido.

En el “¿por qué lo hizo? (policiaco)” el protagonista es un hombre de la ley que sigue, o no, las normas, como Instinto básico o Fargo; y por último el investigador aficionado de los “¿por qué lo hizo? (personales)”, un civil que se ve envuelto en la investigación por simple curiosidad o para salvar a alguien, como en La ventana indiscreta o Mystic River. Para que una película se pueda incluir en este epígrafe debe tener tres elementos.

  • Un detective que cree que ya ha visto todo pero que no sabe lo que va a encontrarse.
  • Un secreto es muy fuerte y nosotros debemos descubrirlo junto al protagonista.
  • Un giro oscuro, es el momento en que el detective rompe las reglas, las suyas y las de la sociedad, convirtiéndose en parte implicada del delito.

8. El triunfo del tonto.

El siguiente argumento de Snyder hace alusión a los típicos cuentos protagonizados por el tonto del pueblo en los que es menospreciado por los demás y, al final, son los demás quienes acaban siendo los verdaderos tontos de la historia. En el subgénero el “tonto disfrazado”, el protagonista asume la identidad de otra persona, a menudo del sexo opuesto, como en Tootsie o Señora Doubtfire; en el “tonto político” el personaje principal es el bufón de la corte que otros toman por sabio, como en Dave, presidente por un día o Princesa por un día.

También encontramos el “tonto sexual”, que parece un iniciado y, en realidad, es un inocente virginal como en El gurú del sexo o Virgen a los 40; este género también incluye el “tonto fuera del agua”, que hace referencia al cuento del “pez fuera del agua”, donde un pez sale de su medio donde no es reconocido y llega a tierra firme donde encuentra su lugar en el mundo, como en Una rubia muy legal o Cocodrilo Dundee; y por último el “tonto social”, que es el tonto encargado de sacar a la luz los prejuicios de los típicos que creen saberlo todo, como en Forrest Gump y  Despertares. También hacen falta tres elementos para incluir a una película en esta categoría.

  • Un tonto, al que nadie tiene en cuenta y cuya inocencia es su punto fuerte ya que casi nunca es consciente de su propio potencial.
  • Un establishment, la gente o el grupo a los que el tonto hace frente, bien desde dentro, bien después de que lo manden a un lugar nuevo en el que no encaja de ninguna manera.
  • Una transmutación por la que el tonto se convierte en alguien completamente nuevo, bien por accidente o porque se ve obligado a disfrazarse.

9. Soy un interno.

Este género surge cuando se forma un grupo, florece un negocio o se reúne una familia y uno de sus miembros debe decidir entre unirse a los demás o no, hacer las cosas a la manera del grupo o a su manera. Podemos encontrarnos con “el interno en el ejército”, con películas como M*A*S*H o La chaqueta metálica donde el protagonista se rebela contra el estamento militar; también está “el interno en la empresa”, donde hace frente a la jerarquía y ambiente empresarial, como en Network (Un mundo implacable) o Cómo eliminar a tu jefe.

Luego está el “interno en la familia”, en películas como Uno de los nuestros o Los Tenenbauns, una familia de genios; también el “interno con problema”, donde un reparto diverso se las tiene que ver con un tema muy concreto (Babel, Crash); y por último un subgénero que muestra cómo el adoctrinamiento es muy corriente en los grupos, “el interno y el mentor” se ve en películas como Walt Street o El diablo se viste de Prada. Para que una película se pueda incluir en este epígrafe debe tener tres elementos.

  • Un grupo único: una familia, una organización o una empresa.
  • La historia consiste en una elección, en un conflicto que enfrenta a un rebelde, a un ingenuo o a un hombre de empresa frente al grupo.
  • Por último debe haber un sacrificio que conduce a uno de estos tres finales: unión, destrucción o… “suicidio”.

10. Superhéroes.

Desde la tradición griega nos llegan las historias de los dioses, o personas especiales, que bajan del Olimpo para salvar a los hombres de sí mismos. Hay una larga tradición de salvadores: Jesucristo, Moisés, Hércules, Juana de Arco… Spiderman. Nada es fácil para ellos, saben que son especiales y deben salvar a los hombres aunque no reciban nada a cambio. En el subgénero “superhéroe de pueblo”, un civil cualquiera se eleva por encima de los demás para hacer frente a un gran reto,es lo que le sucede a Robin Hood, a el Zorro o al protagonista de Gladiator; también están los “superhéroes de cómic”, como los clásicos Spiderman, Superman o Batman.

También están los “superhéroes de la vida real”, como Jesucristo, Juana de Arco o Lawrence de Arabia; y los “superhéroes de fantasía” que se dedican a salvar a los mundos de ficción como en Matrix o Tigre y dragón; y por último los “superhéroes de cuento” que habitan las historias de dibujos animados como El rey León y Mulan, cuentos infantiles basados en la clásica leyenda del “elegido”. Y los tres elementos necesarios para engrosar este género son:

  • El poder. El héroe de la historia debe poseer un poder especial, aunque solo sea una misión para ser grande y hacer el bien.
  • Su némesis o antítesis. Es decir un malo que tiene igual o mayor fuerza que él y se opone a su triunfo; es la versión “hecho a sí mismo” del héroe.
  • La maldición. El héroe debe ser víctima de una maldición; y la superará o no, pero es el precio de ser quien es.

Con esto completamos el repaso a los diez argumentos universales o géneros cinematográficos como los denominó Blake Snyder. Hemos visto que hay algunos relatos que se repiten desde hace milenios pero no por eso debemos deprimirnos, lo importante es detectar en qué grupo está el nuestro y refrescar esa tradición con nuestra propia creación. Y si no conseguimos incluir nuestra historia en ninguno de los diez géneros de Snyder tampoco pasa nada, gracias ver cómo estructura sus categorías podemos ver cómo buscar los tres elementos de nuestra historia y, quién sabe, encontrar un nuevo argumento universal. Siempre hay que recordar que el arte de escribir guiones no es ciencia, encontrar estructuras para nuestras historias nos ayuda a contarlas, pero no son verdades absolutas.

Con esto acabamos el podcast de hoy, donde hemos visto cuáles son los cinco últimos argumentos universales cinematográficos que desarrolló Blake Snyder en su famoso libro ¡Salva al gato! Muchas gracias por estar al otro lado y si os interesa el mundo del guion, ya sabéis, suscribíos a Guiones y guionistas, tanto al podcast en Itunes e Ivoox como a la página de Facebook, lo compartís en las redes sociales, e incluso podéis valorarlo con 5 estrellas en Itunes o le dais un “Me gusta” en Ivoox, y así que se extienda. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas. Hasta pronto.


Apúntate si quieres recibir noticias de Guiones y guionistas

Al suscribirme en el boletín acepto que David Esteban Cubero me envíe información relativa a sus servicios (podcast, cursos y productos). Aceptando el derecho a rectificar o eliminar mis datos cuando lo desee. Para más detalles ver la política de privacidad

Etiquetas:

Share This