48. Cómo crear un reality show (parte 2)

En el podcast de la semana pasada vimos en qué consiste un reality show, cuáles son los diferentes tipos que hay y qué características tiene cada uno. Hoy ha llegado el momento de ver cuáles son los pasos que tenemos que recorrer si queremos crear uno.

1. La idea.

Según la Wikipedia, Big Brother surgió en un brainstorming de Endemol inspirándose en el experimento Biosfera 2, que tuvo lugar en el desierto de Arizona, en 1991. En él, 8 personas descubrieron lo difícil que es convivir todos juntos y aislados, en este caso en una bóveda geodésica de acero y vidrio hermético que simulaba el medio ambiente de la Tierra. A estos conceptos de encierro y aislamiento, Gran Hermano añadió los de competencia y privacidad como vimos en el podcast anterior.

El experimento de Biosfera 2 quería reproducir bajo una gran cúpula, como la película The Truman Show o la serie La cúpula, las condiciones de un ecosistema para estudiar la viabilidad de biosferas cerradas en la colonización espacial. Este experimento científico no tuvo previsto que, además de las dificultades de construcción y de mantener con vida a todos los seres que participaban en el experimento, contaba con la complejidad de las relaciones humanas en ambientes cerrados. Y ese fue uno de los mayores problemas que tuvo Biosfera 2.

Antes de que la misión alcanzase su ecuador, el grupo ya se había dividido en dos facciones, con antiguos amigos íntimos convertidos en enemigos implacables. Indudablemente, la falta de oxígeno y la escasez de alimentos contribuyeron a minar la moral de todos. La división vino provocada por una disputa entre la tripulación sobre qué era exactamente Biosfera: ¿un experimento científico, una aventura empresarial o quizá solo una enorme instalación artística?

¿Cómo surge la idea para un reality show? La idea puede venir de cualquier lado. Puede que al ver a una niña cantando frente a un televisor se te ocurra hacer un programa de búsqueda de talentos como Popstar o que al asistir a una boda te venga la idea de casar a dos desconocidos y ver qué pasa. Lo fundamental es que se cumplan los dos requisitos imprescindibles de los reality shows, por un lado la importancia de que en el programa se generen conflictos, inherente a cualquier formato de telerrealidad, y por otro que los protagonistas deben cambiar a lo largo del programa, ya sea física o psicológicamente.

Si queréis ver cómo se genera una idea de un formato en directo y se va desarrollando podéis escuchar el podcast que hice sobre cómo crear un formato de televisión.

Podcast formato de televisión

2. El reto.

Como comentaba en el punto anterior, unido a la idea está el concepto del reto, es decir, hay que determinar qué arriesgan los participantes por participar en el programa y qué desafío deben superar a lo largo de la grabación. Un reto que les hará vivir una experiencia nueva y enriquecedora y les cambiará, de algún modo, la vida. Ese desafío es el tema del programa, lo que diferencia a unos de otros y lo hace especial.

Existen diferentes tipos de retos como vimos en el podcast anterior. Mientras en unos formatos los participantes deben únicamente convivir con ciertos condicionantes y limitaciones, en otros se incorpora la supervivencia, la aventura o una carrera por paisajes exóticos y desconocidos.

También hay formatos que ofrecen cambios de actitud, psicológicos o incluso físicos a los participantes, que aceptan ponerse en manos de especialistas para adelgazar, ponerse en forma y cambiar su fisonomía con cirugía estética haciendo pública su transformación. Otros programas lo que ofrecen es renovar los hogares de los concursantes por medio de especialistas, que reconstruyen o redecoran las casas viejas de los concursantes.

Los talent shows no solo se limitan a disciplinas artísticas, sino que existen realities que enfrentan a sus concursantes en retos deportivos o laborales, poniendo en competición quién es el mejor profesional en determinado trabajo. Como en America’s Toughest Jobs (Los trabajos más duros de América) (NBC, USA, 2008) en el que trece participantes abandonan sus acomodadas vidas para ponerse manos a la obra en los nueve “trabajos más exigentes, peligrosos y difíciles del país”. Al final de cada episodio, el nuevo jefe y los nuevos compañeros decidirán el éxito o el fracaso de su actividad. Aquellos que no obtengan el visto bueno, abandonan el programa. El sueldo anual generado por cada profesión es puesto en un bote final, que se lleva el empleado más eficaz.

Uno de los retos más originales que han propuesto los reality show son las experiencias en las que dos personas intercambian sus vidas, ofreciéndoles la oportunidad de comprobar lo que significa vivir otra realidad. Pero no vale solo con que los participantes vivan la vida de otro, para que la práctica sea interesante tiene que existir un gran contraste entre las dos vidas, de tal forma que los protagonistas del intercambio puedan obtener un aprendizaje con la experiencia.

Uno de los programas que llevó este reto más lejos es Black.White (USA, 2006) en que dos familias intercambiaron su raza: una familia “blanca” se transformó en una familia de “negros”, y viceversa, para vivir en la piel de la otra raza y saber cuál es su realidad. Esta transformación se produjo gracias a unos complicados efectos especiales de maquillaje y pelucas y debía ser muy realista, pues los miembros de las dos familias interactuaron con gente que ignoraba el cambio. Además, las dos familias compartían una casa durante las seis semanas de producción, con el objetivo de mostrar los debates que se generaron al entrenarse cada familia en lo que es “ser blanco” o “ser negro”, y comportarse como tal.

3. Los protagonistas.

Al crear un programa hay que determinar quiénes van a ser las personas que lo van a protagonizar. Por un lado debemos decidir los miembros del programa que conducirán la narración: el presentador, los colaboradores, los profesores y el jurado si fuera necesario; y por otro los participantes o concursantes que competirán en él. La elección de dichos protagonistas tiene una importancia vital, porque ellos son la base del reality, la materia prima que luchará en las pruebas, se emocionará y evolucionará con las propuestas del programa.

Debido en parte al éxito de los reality show, los casting cada vez tienen más importancia en la televisión actual, de hecho hay profesionales que definen al medio actualmente como la “televisión del casting”. Y el proceso de selección de concursantes ha pasado, de ser un simple elemento de trabajo, a generar eventos televisados donde se presentan miles y miles de aspirantes.

El equipo de casting del programa debe ver la semilla que se encuentra en cada uno de los candidatos en el proceso de selección, una vez plantada en el programa, esa semilla crecerá generando tramas y vivencias con el resto de los concursantes. Por eso es necesaria la labor de psicólogos y redactores que sepan prever las reacciones de los protagonistas cuando comiencen a interactuar entre ellos y con el programa.

Previo al programa es necesario saber el número de concursantes que hacen falta para la competición y los perfiles que deben tener. Decidir el margen de edad, la distribución por sexos, los niveles sociales… y sobre todo, la motivación principal que les llevará a apuntarse al programa: vivir una aventura, viajar, ser famosos, triunfar en el mundo de la canción, ganar dinero…

4. La mecánica

Uno de los elementos televisivos para activar los conflictos y potenciar las tramas en los reality show es la competición. El “reality” incorpora elementos de los concursos que le ayudan a crear tensión, intriga e identificación con la audiencia, implicándola en el desarrollo y el desenlace del programa. Al introducir un elemento de competición en su formato, es necesario que estos programas creen una mecánica que explique su funcionamiento, es decir, las condiciones y normas por las que se rige: quiénes son los protagonistas del programa (presentadores, colaboradores, jurado, profesores, concursantes, audiencia), qué deben hacer para competir, durante cuánto tiempo y qué premio obtendrá el ganador.

El desarrollo en el tiempo de los reality show provoca que deban estar planificados con antelación dejando el mínimo espacio a la improvisación. En los programas de encierro y supervivencia es necesario realizar un calendario de eventos que desarrolle todos los acontecimientos previstos, desde el inicio espectacular hasta el desenlace del concurso donde se desvele quién es el ganador.

Los programas de coach se rigen por unas fases muy delimitadas que desarrollan todo el proceso de coaching: la observación y detención de problemas y conflictos, las propuestas de trabajo del coach o experto, la experimentación con las propuestas y las conclusiones al experimento donde se calibra la efectividad de las propuestas y las perspectivas de futuro.

5. El reality.

Cada programa tiene inherente un conflicto que deben vivir sus participantes y que les hace cambiar a lo largo de la emisión. Este conflicto crea numerosas tramas que se suman a las que genera la mecánica de nominaciones y expulsiones del concurso. Algunas tramas son recurrentes, y se repiten en todas las ediciones del programa, y otras esporádicas, ya que pueden desarrollarse o no.

Cada formato tiene sus propios recursos para activar el “reality” y generar conflictos y tramas nuevas en el transcurso de su grabación. Como por ejemplo, crear espacios como el confesionario o el refugio, para que los concursantes puedan expresarse de forma aislada y abrir sus sentimientos o lanzar mensajes privados a sus familiares o la audiencia.

6. Los juegos.

Uno de los elementos dinamizadores más importantes en los Reality Game Show, sobre todo en los realities de encierro y los de aventura y supervivencia, son los juegos y las pruebas. Y su función no es únicamente la de producir entretenimiento y espectacularidad. Son fuente de conocimiento, ya que nos ayudan a conocer más a los participantes, a saber quiénes son los más luchadores, los más vagos o los más creativos y a hacernos una opinión sobre quién queremos que sea el ganador final.

También son fuente de conflictos, porque tras cada juego habrá ganadores y perdedores que no se irán a su casa, como en los concursos normales, sino que seguirán en el programa permitiéndonos ver cómo viven su victoria y su derrota, y cómo les afecta en su convivencia.

Nosotros debemos ver qué tipo de juegos son los que encajan más con nuestro programa. Es posible que sean juegos sociales, como cante, baile y seducción; juegos deportivos; juegos de casino, donde el azar sea lo más importante; juegos intelectuales, como puzzles y acertijos; juegos de supervivencia, donde primen las habilidades físicas, o juegos donde lo que esté en liza sea el atrevimiento de los participantes.

7. Localización y entorno.

Las diferentes tipologías de reality shows determinan localizaciones muy diversas para sus grabaciones. Los programas de coaching y los docusoap se realizan en escenarios naturales, sobre todo en el entorno donde viven sus protagonistas. Los programas de aventura y supervivencia se desarrollan en paisajes exóticos y países remotos, ya sean en localizaciones naturales o urbanas. Y los formatos de encierro como Gran Hermano se producen en una “casa-plató”, un espacio construido especialmente para el programa donde todo se ve.

8. Las galas en directo.

Las galas son los momentos cumbre del concurso, donde suceden en directo las nominaciones y expulsiones, y donde evoluciona el concurso y prevalece la parte “show” del programa. Cada gala en directo debe ser estructurada por medio de escaletas y guiones, comprobando el desarrollo de los programas desde el inicio hasta el clímax y el desenlace final. La emisión divide la gala en bloques, según los cortes publicitarios, y debemos controlar la progresión de contenidos en ellos.

En esta fase tenemos que incluir los elementos de guion necesarios: los cebos, los sistemas de nominaciones, las actuaciones y valoraciones del jurado en los talent show, las presentaciones de vídeos con resúmenes semanales, las acciones y juegos en directo, las ceremonias de expulsión, las entrevistas a los expulsados… Y los programas derivados del formato que complementan las galas: el Chat, donde los fans pueden comunicarse con sus ídolos; La vida en directo, donde se contempla a los concursantes sin ningún intermediario, y el Debate semanal, donde diversos colaboradores analizan las tramas y se posicionan a favor o en contra de los participantes.

9. Programación y emisión.

Una de las características que determinan la creación de un programa de televisión es la franja horaria en que será programado y la periodicidad de sus emisiones. También influye en su contenido la cadena en que se proyecta y el target de espectadores al que se dirige. Su emisión también vendrá condicionada por el hecho de que sea un programa grabado o en directo.

Y con esto terminamos el podcast de hoy, donde hemos visto cómo crear un reality show. Muchas gracias por estar al otro lado y por suscribíos a Guiones y guionistas, tanto a los cursos de guion como al podcast en Itunes e Ivoox y a la página de Facebook,  y por vuestras valoraciones con 5 estrellas en Itunes y “Me gusta” en Ivoox. Y un agradecimiento especial a Eva Smilla que ha dejado una reseña muy especial en Itunes. No seáis tímidos y animaos a dejar alguna reseña linda vosotros también. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas. Hasta pronto.

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