5. Cómo crear un formato televisivo

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Guiones y guionistas

En los programas anteriores hablamos de cómo crear la biblia y el piloto de una serie de ficción. Hoy pasamos al mundo de los programas para ver qué es el formato de un programa televisivo, y ya de paso crear un programa sobre la marcha.

Qué es un formato televisivo

¿Qué es el formato de un programa? Voy a recurrir a una definición que hizo Diego Guebel, el CEO de la productora argentina Cuatro Cabezas, que a mi juicio lo explica bastante bien. Según Diego “un formato es el concepto o idea de un programa que tiene una combinación única de elementos (escenografía, reglas, dinámica, temática, conductores…) que lo hace único y lo diferencia claramente de los demás. También debe poder adaptarse y aplicarse a distintos territorios y culturas sin perder su esencia y fin”. Es decir, recalco tres conceptos de la definición de Diego Guebel: por un lado una idea, que debe ser original y buena si queremos que nos lleve a alguna parte, unida a una forma específica, que lo hace diferente a otros programas parecidos. Una idea puede ser algo más genérica pero el formato es algo concreto. Y por último se tiene que poder adaptar a otros mercados. Esto es importante, porque el mercado de compraventa de formatos televisivos mueve millones de dólares. Algunos creadores de formatos como Charlie Parsons son millonarios gracias a la creación de un único formato, en su caso Survivor.

Una idea no es un formato

Una idea solo no es un formato. ¿Y por qué? Pues porque de una idea se pueden sacar cientos de formatos diferentes. Por ejemplo, tengo una idea: “Podemos hacer un programa de televisión en que haya cantantes que compitan por ser el mejor y un jurado los valore”. Sí, ya sé, no es muy original, con esa idea hay muchos programas de televisión… como antes hubo concursos de radio e incluso hay concursos de canción en las fiestas de los pueblos. De hecho, existe un género conocido como Talent Show o concurso de talentos. Las variaciones del formato son infinitas en televisión, por eso hay que encontrar las diferencias a la hora de crear uno.

Por ejemplo, ¿quiénes son los cantantes? En el programa mexicano Pequeños Gigantes se busca el mejor talento infantil, en The X Factor compiten por un lado los menores de 25 y por otro los mayores, en Hijos de Babel solo participan inmigrantes que residen en España y en Tu cara me suena son famosos que cantan disfrazados de otros artistas famosos. Más diferencias. ¿Cuál es el reto? Mientras en Pop Idol se elige al mejor cantante pop, en Popstar se forma un grupo femenino de cantantes y en Casal Rock, un grupo de Rock formado por ancianos. Hay programas donde sabemos todo de sus protagonistas, como Operación Triunfo, donde los cantantes conviven en una Academia y vemos su evolución semana a semana, y en otros como The Voice los jueces deciden solo por la voz de los concursantes, ya que están de espaldas en las actuaciones.

El público también suele tener voz y voto en las elecciones, darle protagonismo a los espectadores es también crear formato. Hay parodias como El semáforo, inspirado en  el mítico The Gong Show, donde el público golpea una cacerola cuando no les gusta una actuación, y shows donde los votos populares se valoran por cómo el público se levanta con las actuaciones, como Levántate. Ya lo dije, las combinaciones para esa idea son infinitas, por eso tener una idea no es tener un formato.

Creación de un formato televisivo

Idea

Para entender mejor cómo se crea un formato, vamos a crear ahora uno aquí en caliente. Lo primero que hace falta es una idea original. Yo tengo experiencia en varios realities de supervivencia, por lo que me inclinaré por ese género. Y como ahora vivo en Uruguay se me ocurre inspirarme en uno de los hechos más conocidos de su historia, la tragedia de los Andes o el milagro de los Andes, como también se conoce. Por si hay alguien que no sepa de qué hablo me refiero al accidente que tuvo un avión militar uruguayo en 1972 cuando se estrelló en la cordillera de los Andes. Tenía 40 pasajeros y 5 tripulantes. Muchos murieron en el accidente o poco después y los restantes tuvieron que enfrentarse a duras condiciones ambientales de supervivencia en las montañas congeladas. Estamos hablando de temperaturas entre -25 a -42 ºC y plena época de nevadas. Los equipos de rescate nunca los encontraron y los 16 supervivientes finales tuvieron que resistir durante 72 días hasta volver a la civilización tras un épico rescate. Si habéis visto la película Viven o alguno de los documentales que hicieron sabréis lo duro que fue todo. Si por algo también es conocida esta historia es porque consiguieron no morir de hambre gracias a la decisión grupal de alimentarse de la carne de sus compañeros muertos.

Género

Muy bien, ya tengo la idea. Pero como hemos visto una idea no es un formato de televisión. Ahora tengo que tomar decisiones y darle forma para convertirlo en algo concreto. Ya acordé que quería un reality show de supervivencia, pero ¿quiero que los participantes de mi programa compitan entre ellos o no? Volvemos atrás, hay dos vías para crear un reality. La primera es hacer un Reality Game, es decir, crear una competición en la que los concursantes luchen entre sí por ver quién aguanta mejor las condiciones y pruebas del programa y que terminará con un ganador.
La segunda opción es que no haya competición. En este caso los participantes simplemente vivirían la experiencia en las mismas condiciones que las vivieron los supervivientes, o sobrevivientes como dicen acá, mientras se graba todo. En este caso no habría vencedores ni vencidos. Todos vivirían la experiencia, me imagino que alguno abandonaría antes de que se finalizase pero otros resistirían.
El objetivo de este tipo de programa podría ser meramente documental, mostrando cómo un grupo de personas son capaces de crear una comunidad en un ambiente hostil y sobrevivir. O también pedagógico, con expertos que nos muestren los trucos de supervivencia en la nieve. O histórico, con alguno de los protagonistas originales que reviviera su experiencia. Elegimos la primera opción para desarrollar el formato, una competición. Al incorporar los elementos del concurso el programa gana en tensión e intriga… algunos concursantes desaparecen al ser expulsados por sus compañeros o la audiencia y otros se convierten en triunfadores. Además, si los espectadores votan, se identifican más con el desarrollo y el desenlace del programa generando más audiencia.

Protagonistas

Presentador. Un presentador o conductor que se asocie a la aventura. Que pueda vivir la aventura junto a ellos. Alguno de los supervivientes reales de la historia han escrito libros y realizan conferencias por el mundo entero contando su experiencia y cómo aprender de ello. Podríamos proponer a alguno como copresentador, para que aportase la experiencia y pudiera rememorar la aventura original comparándola con la actual.
Concursantes. ¿Cuál es el perfil de los concursantes? Son todos de un margen edad o hay de varias franjas etarias… niños, jóvenes, adultos o mayores. Por la dificultad del reto quedarían excluidos los niños, pero sería interesante ver qué aportan a la aventura los participantes de diversas edades. A priori mientras los jóvenes aportarán fuerza, los mayores experiencia. En un programa de este tipo la participación de los concursantes puede ser de forma individual, en pareja o en grupo. Lo más común sería que compitieran de forma individual… compiten todos contra todos y al final hay un ganador.
Pero, si queremos hacer algo más original, ¿cómo podríamos hacer que compitieran de otra forma, por ejemplo, grupal? Volvemos a la historia inicial. El avión accidentado trasladaba a los componentes de un equipo de rugby y familiares. Eso creó una experiencia muy especial. En lugar de ser desconocidos que tenían que sobrevivir en un ambiente hostil como si fuera accidente normal, eran compañeros, amigos, familiares apoyándose ante las adversidades. En nuestro programa podrían participar equipos de deportistas que compitieran entre ellos. La experiencia sería más parecida a la real y, al ser deportistas, se podría llegar más lejos. Me gusta la idea. Quedamos entonces en que los concursantes serán cuatro grupos de deportistas que pertenezcan a un equipo. Podemos buscar que algunos grupos sean más jóvenes que otros, pero lo importante es que sean compañeros del mismo equipo. También así podrán competir jugadores de distintos deportes. Un equipo de rugby, contra otro de fútbol, contra otro de basquet, contra otro de waterpolo, por ejemplo.

Reto

¿Y qué van a tener que hacer en el programa? Resistir en los Andes los 72 días que estuvieron los supervivientes originales. Ahora toca decidir las condiciones de la aventura. ¿De qué cosas dispone cada concursante? ¿Cuánta ropa, calzado, elementos de higiene tiene en su maleta? ¿Qué hacemos con la comida? Todos recordamos hasta donde tuvieron que llegar los verdaderos supervivientes de los Andes para no morirse de hambre, por lo que obviamente tendremos que facilitar comida a los concursantes de alguna forma, ya sea de forma periódica o con juegos de recompensa. También toca decidir la mecánica del concurso que determine cómo se nominan y expulsan los concursantes. Y si hay pruebas o juegos, cómo serán y cómo influyen en el programa.

Tiempo

Otra decisión importante es decidir la duración del programa. ¿Será un programa en directo (vivo) o estará grabado? Si es directo durará 72 días, es decir 10 semanas. A lo que se podrá sumar un programa previo para presentar a los concursantes y uno posterior para recordar la aventura. Pero nos obliga a desplazar un equipo mayor a los Andes para las retransmisiones en vivo. Si fuera grabado se reduce el presupuesto, bastaría con el equipo de grabación. La postproducción se puede hacer en la civilización. También se podría reducir el tiempo de grabación y que los concursantes pasasen menos tiempo en los Andes. Después, de cada tres o cuatro días de grabación podríamos sacar un programa nuevo.

Premio

También hay que decidir el premio. Si hay una competición tiene que haber un premio para el ganador. ¿Qué se lleva el vencedor? Dependerá del canal que lo emita. En Survivor USA el premio es un millón de dólares.
No queda mucho tiempo, pero también habría que decidir cosas de programación, como ¿cuántos programas se emitirían?, ¿de cuánta duración?, ¿a qué hora?, ¿sería semanal o emitiría a diario? ¿sería para un canal generalista o uno de pago?… También habría que decidir temas de presupuesto… de estética y realización… bueno, como véis crear un programa tienen mucha complicación porque cada decisión que tomemos nos llevará por un camino o por otro.

Adaptación

Y para terminar, veamos si cumple el último de los requisitos. ¿Es posible la adaptación del formato a otros países? Esto es discutible. El interés en Uruguay es evidente, hasta hay en Montevideo un museo llamado “Andes 1972”… pero ¿interesa en el resto del mundo? La verdad es que la historia ha tenido trascendencia a nivel mundial, a través de libros, publicaciones, películas como Viven, documentales, conferencias y artículos de prensa. Yo creo que dependería de cómo se hiciera, pero podría tener interés porque habla de un tema universal: la supervivencia en un medio hostil por una comunidad. Incluso se podría crear un hub o centro de producción en los Andes donde pudieran grabar varios países.
Si quieres ampliar la información y crear un concurso televisivo hay un curso dedicado a ello. 
Con esto acabamos el podcast de hoy, donde hemos visto que para crear un formato televisivo no basta solo con tener una idea, también hay que detallar cómo realizarla. En podcast futuros veremos cómo se hace esto. Quiero agradecer a todos que estéis ahí y si os interesa el tema, suscribiros al Guiones y guionistas, lo compartís en las redes sociales, e incluso podéis valorarlo con 5 estrellas en iTunes, o le dais un “Me gusta” en Ivoox, y de este modo que llegue a más gente. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas. Hasta pronto.

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