52. Cómo aplicar la regla del tres en comedia y otros géneros

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Guiones y guionistas

Hoy los que estáis suscritos a la plataforma Guiones y guionistas podéis disfrutar de una nueva clase del curso de Desarrollo de personajes. Vamos a ver cómo crear relaciones entre personajes. Tanto ver los elementos que tienen las relaciones como aprender a crear triángulos interesantes.

Y hablando de triángulos. Según los cómicos estadounidenses, en comedia el tres es el número mágico y la regla del tres es una fórmula infalible. En el podcast de hoy veremos en qué consiste la regla del tres, cómo se utiliza y algunos ejemplos fuera del humor donde también puede utilizarse.

La estructura básica de las bromas y chistes

Una broma o chiste suele seguir una estructura premisa-remate. En la premisa se crea una imagen en la mente del público y se genera una expectativa lógica… que después se rompe con un desenlace chocante que provoca la risa.

Os pongo un ejemplo del cómico Raúl Cimas extraído del libro Manual del cómico novato de Miguel Lago:

Me echaron del trabajo porque al jefe no le gustaba que bromease con los clientes… da igual, hay más tanatorios.

En este ejemplo vemos como la premisa te genera una expectativa: Me echaron del trabajo porque al jefe no le gustaba que bromease con los clientes… nos imaginamos a un empleado simpático y bromista y a un jefe estricto y aburrido. Y después el remate nos sorprende: … da igual, hay más tanatorios. Entonces entendemos que el empleado era el que estaba desubicado haciendo bromas en un lugar donde no son bien recibidas. El choque frontal entre la seriedad de un tanatorio y el comportamiento del empleado protagonista es lo que provoca la risa.

La regla del tres

La regla del tres supone una evolución de la clásica estructura de la premisa y el remate. Ya que propone un estructura en la que hay una premisa y tres ejemplos, dos de ellos van en la misma dirección y el tercero, el remate, la cambia sorpresivamente provocando la risa. Al crear la secuencia se generan más expectativas que con una simple premisa, por eso cuando se rompen pueden provocar más sorpresa y humor. Vamos a ver un ejemplo que bien podía haber dicho el protagonista de la broma anterior.

Hay tres cosas que no se pueden decir a una viuda en un funeral: “Parece tan tranquilo”, “se ha ido a un lugar mejor”… “era tan genial en la cama”.

La regla de tres juega con el factor sorpresa. Se expone algo en formato de enumeración o lista de tres elementos, y después se rompe. Funcionan de la siguiente manera:

Introducción: El primer elemento presenta el tema y crea la secuencia.

Validación: El segundo elemento valida el tema y continúa la secuencia.

Ruptura: El tercero rompe la secuencia y con ello las expectativas creadas. Y lo hace por sorpresa.

¿Y por qué hay dos introducciones antes de la ruptura y no una o tres? Porque si solo contamos con una, el público no dispone de suficiente información para formarse unas expectativas positivas que puedan ser destruidas por el remate final. Y si se tiene tres introducciones, resulta redundante y pierde fuerza. La tercera introducción le restaría tensión al momento y amortigua la posible liberación cómica.

Consejos para hablar inglés correctamente: no tener vergüenza al hablarlo, prestar atención a la pronunciación y haber crecido en Inglaterra.

Hay algo narrativo en la regla del tres. La sucesión 1-2-3 nos recuerda a la secuencia clásica de planteamiento-nudo-desenlace. Se plantea la secuencia en la primera frase, se desarrolla con la segunda y el remate cómico se convierte en el desenlace. La clave del recurso es que los dos primeros elementos de la secuencia tengan una lógica repetitiva y el tercero la rompa.

El mecanismo cómico juega con dos armas muy habituales del género: la repetición y lo inesperado. La repetición es un recurso que funciona mucho en comedia, un mismo gag puede hacer más gracia si tiene lugar varias veces. Por ejemplo, las típicas bromas de cámara oculta que se repiten varias veces y te vuelves a reír cada vez. Hay algo ahí, en la expectativa de ver cómo se repite la broma y que después se cumpla, que produce risa. El otro elemento, la sorpresa, se basa en que algo no sea esperado. Lo impredecible nos puede hacer reír por la ruptura con la lógica. Lo lógico es que pase algo… pero se rompe la lógica y pasa algo inesperado. Y la regla del tres es la forma más eficiente de utilizar ambas formas de expresión. De hecho, se consigue que una refuerce a la otra.

La regla del tres ascendente.

Una variante de la regla del tres es hacer que la secuencia sea ascendente. Es decir, que la progresión lógica vaya en aumento: Tras la premisa, el primer ejemplo es previsible y no suele ser humorístico, el segundo mantiene la lógica pero es un poco menos previsible y puede provocar una sonrisa en el público; y el remate rompe la lógica, es totalmente imprevisible y lleva el peso del chiste.

Vemos un ejemplo también extraído del libro Manual del cómico novato.

Cuando voy al médico tengo los miedos clásicos: que me encuentre algo malo, que me quite el tabaco, y que se empeñe en revisarme la próstata.

Bajo la estructura del tres funcionan muchos tipos de chistes. Como el típico chiste de nacionalidades, que en España suele comenzar con “va un francés, un inglés y un español…” y que suele acabar con un remate exagerado del español, ya sea para hacer autocrítica o para presumir de algo. Me imagino que también hay chistes de “va un peruano, un argentino y un chileno…” y así en cualquier lado. Solo se cambia la nacionalidad del que hace el remate final. Esta estructura suele ir en aumento, el primero dice un ejemplo un poco exagerado, el segundo un poco más y el tercero rompe la lógica con un ejemplo super exagerado.

También funciona la regla del tres con los chistes visuales de tiras cómicas. En la primera viñeta se plantea la situación, en la segunda se repite el tema y se continúa la secuencia y en la tercera se rompe sorprendentemente. En este caso al ser un medio visual la ruptura más eficaz es la que se apoya también en la imagen y los recursos que aporta: exageración, deformidad, contraste visual…

La regla del tres + uno

Se puede dar una vuelta más a la regla del tres aportando otro elemento más a la secuencia. Este método funciona igual que la regla del tres clásica pero se le añade un doble remate. Para que el doble remate tenga éxito el cuarto ejemplo tiene que tener mucha más comicidad que el anterior. Si hay dudas de que el doble remate sea mejor que el anterior es mejor no hacerlo porque rompe el clímax humorístico.

La regla del tres + dos

E incluso se puede ir más allá y alargar la secuencia a cinco elementos, como hicieron los Hermanos Marx. En la película Un día en las carreras Groucho, Harpo y Chico están vestidos de detectives informando al jefe de sus actividades de seguimiento sobre unos individuos y Chico dice:

El primer día nos engañaron. Fuimos a la carrera y no vinieron. El segundo día los engañamos. Estuvieron en las carreras pero no aparecimos. El tercer día nos engañamos todos, porque nadie fue.

Esta regla del tres, mezclada con el absurdo de los Hermanos Marx, fue reutilizada en otra de sus películas, Sopa de ganso. Pero quisieron ir más allá e hicieron una secuencia con cinco réplicas.

“Quiero un informe de lo que averiguó”. “De acuerdo, se lo diré. El lunes vigilamos la casa de Firefly, pero él no salió. No estaba en casa. El martes fuimos a ver el partido de béisbol, pero nos engañó. No apareció. El miércoles él fue al partido, pero le engañamos. No fuimos. El jueves hubo un empate. Nadie apareció. El viernes llovió todo el día. No hubo partido así que nos quedamos en casa escuchando la radio”.

Utilizaciones de la reglas del tres fuera de la comedia

La regla de tres no es válida solo para comedias. Vamos a ver cómo funciona en otro tipo de contextos y géneros.

Utilizar la regla del tres para generar miedo.

En una película de terror la regla del tres se puede utilizar para generar un susto. Lo primero que hay que hacer es crear una premisa que induzca al terror. Por ejemplo, un niño está en la cama a punto de dormirse y escucha un ruido en un armario. ¿Será un monstruo?

  1. El primer paso establece la acción con suspense: el niño, un poco asustado, se levanta y abre cuidadosamente el armario. Al abrirse la puerta vemos que el armario está vacío. El niño cierra el armario y vuelve a acostarse.
  2. El segundo paso repite la acción de suspense y consolida la secuencia: el niño vuelve a escuchar el ruido. Asustado se levanta y vuelve a abrir el armario… que está vacío. El niño cierra el armario y vuelve a acostarse.
  3. La tercera acción rompe la secuencia y genera sorpresa: el niño vuelve a escuchar el ruido. Asustado se levanta y vuelve a abrir el armario… y aparece un monstruo que le asusta. A él y al espectador, que ya se había confiado gracias a la repetición de aperturas del armario en balde.

Utilizar la regla del tres para mostrar la evolución de un personaje.

La estructura de crear un patrón en dos pasos y romperlo un remate también se puede utilizar para mostrar la evolución de un personaje y un cambio en su estado de ánimo. Primero creamos la premisa que establece el tipo de personalidad que tiene el personaje: Por ejemplo, un personaje que siempre se sube al autobús alegre.

  1. El primer paso establece su relación con el conductor de autobús: el personaje sube al autobús y saluda alegre al conductor y él le devuelve el saludo con familiaridad.
  2. El segundo paso consolida la secuencia y reafirma la relación: unos días más tarde el personaje vuelve a subir al autobús y saluda alegre al conductor, que le devuelve el saludo.
  3. El tercer paso rompe el patrón: el personaje sube al autobús pero ya no saluda al conductor. Cuando el conductor le saluda con familiaridad, él ni contesta. El personaje alegre está deprimido.

Este ejemplo también sirve a la inversa. Como por ejemplo un personaje malhumorado que nunca saluda al entrar al autobús y en el tercer paso saluda con alegría tras su transformación ante la sorpresa del conductor.

Podemos encontrar un ejemplo de esta utilización en la película La dolce vita (Federico Fellini). En ella el protagonista interpretado por Marcello Mastroianni, se sumerge en la vida de ocio vacío de la jet set romana. El ambiente decadente lo va absorbiendo a través de fiestas y celebraciones. Dos veces en la primera mitad de la película se encuentra con una niña con la que habla, estando en contacto con la inocencia perdida. Al final de la película la niña vuelve a aparecer. Pero esta vez, el protagonista está en medio de una reunión social. No se acerca a ella, la mira de lejos y la saluda. Ambos se comunican por gestos un poco y finalmente él se va. Este cambio, de acercarse y hablar a verse de lejos y comunicarse por señas, es una metáfora de la pérdida de la inocencia del personaje. El efecto de esta regla del tres no es cómico, sino desconcertante: la repetición y la sorpresa se utilizan para contar la deriva y decadencia del personaje.

Y con esto terminamos el podcast de hoy en el que hemos hablado de la regla del tres. Muchas gracias por acompañarnos y por vuestras valoraciones de 5 estrellas y reseñas en Itunes y “Me gusta” en Ivoox. Estaremos juntos los martes y jueves con nuevas técnicas, estrategias y análisis para que aprendamos entre todos a ser mejores guionistas. Hasta pronto.

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